Sobre el blog


Cuando hacemos historia e historiografía tenemos muy presente en nuestras mentes que el acto de historiar es, en su médula, interpretar. Así lo sintetizaba Edward Carr:“toda la historia es la historia del pensamiento… y la historia es la reproducción en la mente del historiador del pensamiento cuya historia estudia” (1). Bajo este punto de vista, la operación historiográfica se encuentra supeditada al historiador, en tanto sujeto, quien cuando ejerce su trabajo investigativo y hermenéutico, comprende a partir de los cristales del presente. El historiador pertenece a su época, a su tierra, tiene filiaciones. Esta vinculado a ella(s), y uno de los elementos vinculantes por antonomasia es el lenguaje, el cual veda, desde un principio, toda posibilidad de neutralidad. De ahí que el historiador no puede hacer historia si no establece un nexo intelectual con aquellos de quienes escribe. El historiador siempre observa desde una posición, y su visión, su formación intelectual, sus experiencias, sus quereres siempre quedarán, implícita o explícitamente, grabados en sus producciones.

Es por ello, que en esta plataforma virtual, “Por una Historia comprometida…”, quiero plantearme desde la Historia, la Memoria y la Política, combinándose, entonces, el saber académico-disciplinario; la actividad de recordación, rescatando las nociones de “recordador profesional” de Eric Hobsbawm y la de “investigador-testigo” de Luis Vitale y, teniendo en cuenta que, como dijese Bachelard: “sólo se puede estudiar lo que antes se ha soñado”; y el quehacer, en tanto compromiso político, entendiendo que en tanto observador se produce una ligazón y compromiso con los sujetos que estudia, lo que obliga a trabajar por la construcción de un mejor lugar para vivir. Aquí caben muy bien las palabras de Michel Foucault: “La historia tiene más que hacer que servir a la filosofía y narrar el nacimiento necesario de la verdad y del valor; la historia ha de ser el conocimiento diferencial de las energías y las debilidades, de las cumbres y de los hundimientos, de los venenos y de los contravenenos. La historia ha de ser la ciencia de los remedios” (2). Recordar, interpretar y transformar convergen en este plan.

Esta es una página eminentemente pedagógica. Nace de mi experiencia como aprendiz de la disciplina historiográfica, de ayudante de cátedra y de monitor de un preuniversitario popular. La idea es que los análisis, ensayos, resúmenes, míos y de otros y otras, sirvan para la generación de diálogo en torno a la historia/historiografía. Esto me hace retomar un texto de Sartre donde señala que: “La solidaridad es una virtud del género humano, que permite a los hombres que la practican manifestar el amor a sí mismos y a sus semejantes, ofreciéndose a estos en los momentos de angustia, de desesperación o de necesidad, para ayudarles material y espiritualmente a reconquistar el bienestar perdido y a olvidar el agravio recibido”. Para conseguir esto, se debe romper, desde la interioridad del ser, el convencimiento de autosuficiencia, puesto que, al decir del pedagogo brasileño Paulo Freire: “la autosuficiencia es incompatible con el diálogo. Los hombres que carecen de humildad o aquellos que la pierden, no pueden aproximarse al pueblo. No pueden ser sus compañeros de pronunciación del mundo. Si alguien no es capaz de sentirse y saberse tan hombre como los otros, significa que le falta mucho que caminar para llegar al lugar de encuentro con ellos. En este lugar de encuentro, no hay ignorantes absolutos ni sabios absolutos: hay hombres que, en comunicación, buscan saber más” (3).

Esta página está destinada a profesores, estudiantes universitarios y de enseñanza media y de todos quienes estén interesados/as en estas temáticas. Mi intención última es invitarles a caminar por las veredas dialógicas del pensamiento crítico y de la libertad.

Luis Pino Moyano
Licenciado en Historia.

Referencias Bibliográficas:

 

(1) Carr, Edward. ¿Qué es la historia? México D.F., Editorial Planeta 1989, p. 67.

(2) Foucault, Michel. Nietzsche, la genealogía, la historia. Valencia, Pre-textos, 1997, p. 53.

(3) Paulo Freire. Pedagogía del Oprimido. Madrid, Siglo Veintiuno de España Editores S.A., 1997, p. 108.

3 comentarios en “Sobre el blog

  1. Hola, queria compartir con vos la emocion que me da leer este tipo de cosas, me hace sentir que no soy la unica que se pregunta todos los dias porque nuestra America esta como esta, porque no se le reconocen sus derechos, porque no se la recuerda por lo que realmente paso.. en fin.. ojala algun dia encontremos la manera de salir del miedo que no nos permite defendernos.

    Felicitaciones por tu blog.

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